Presentación

En la actualidad las Ciencias Sociales y las Humanidades se enfrentan a un nuevo desafío producto de la emergencia de una nueva sociedad, denominada sociedad del conocimiento, cuya característica fundamental viene dada por la convergencia e interacción de los sistemas digitales, físicos y biológicos. En esta nueva era el ser humano tiene que aprender a adaptarse a un ritmo vertiginoso de vida caracterizado por una creciente complejidad que rebosa de imprecisiones, globalización, inestabilidad, fluctuaciones, turbulencias, emergencias, auto organización, etc., en otras palabras, debe aprender a vivir en un mundo lleno de disonancias. El Informe Mundial sobre Ciencias Sociales, emitido por la UNESCO (2016) señala el reto que debemos afrontar para contrarrestar, principalmente la desigualdad, trazando vías hacia un mundo justo. Este fenómeno es tan evidente que “se llega a la conclusión de que la desigualdad puede poner en peligro la sostenibilidad de las economías, sociedades y comunidades. El Informe también sostiene que la creación de sociedades más equitativas exige un mejor conocimiento de la desigualdad en general, así como de los vínculos existentes entre la desigualdad económica y otras formas de desigualdad, por ejemplo, las que se dan en materia de género o en los ámbitos de la educación y la salud” (Unesco, 2016).

 

No podemos negar que hay factores considerables que obstruyen y fragmentan el pensamiento social del Siglo XXI, factores como la inmediatez de los cambios sociales súbitos permeados, entre otros aspectos, por la creciente información y la presencia de las tecnologías convergentes (NBICS), que crean un mundo en el cual el pensamiento y la reflexión en torno a las Humanidades tienen muy poca cabida. Por esta razón, sentimos  la necesidad de volcar la mirada protagonista sobre algo tan esencial en la vida del ser humano como es lo social, barajando a un segundo plano constructos y mecanicismos que atenten contra su estabilidad.

 

A partir de esta sinopsis, nos planteamos la necesidad de examinar los problemas de frontera que enfrentan las ciencias sociales y las humanidades; de mirar su expansión, fortalecer posibilidades, actualizar terminologías y nociones, donde confluyan distintos enfoques, teorías, disciplinas, leguajes, ciencias, tradiciones; todo lo que permita ampliar los espacios de pensamiento y reflexión. Vislumbramos que es un momento oportuno para descifrar los nuevos roles de las Ciencias Sociales y Humanidades dentro de una sociedad pluralista, donde las personas se auto organizan con “nuevos valores”, donde hombres y mujeres van perdiendo la sensibilidad de reconocerse y reconocer al otro, e incluso a sí mismos. Como señala Zemelman (2008) es tiempo de cambiar el centro desde el cual nos pensamos y pensamos, de manera de acotar la gravitación de lo logo-céntrico para armonizar nuestra postura ante el mundo y el propio sujeto. Ello supone meditar y retocar lo pensado para darle otra significación, volver a dilucidar lo aparentemente aclarecido y crear lo que no está edificado.

 

Con este enfoque el Área Socio humanística y Administrativa de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL) en colaboración de algunos organismos internacionales ha visto conveniente organizar el primer Congreso Mundial “Metamorfosis de las Ciencias Sociales y Humanidades”.

 

Líneas temáticas

– Nuevas epistemologías de las ciencias sociales.

– Humanidades digitales.

– Desigualdad social.